VIDA Y OBRA DE I. K. BONSET, AGENT PROVOCATEUR

Theo van Doesburg y Kurt Schwitters: Kleine dada soirée, La Haya, 9 de enero de 1923. Cartel/programa; litografía, 30 x 30 cm. Colección particular. © Kurt Schwitters, vegap, Madrid, 2016
 

Todo el mundo conoce al Doesburg de De Stijl por la trayectoria de la revista, su rigurosa evolución, la lógica de su creación; sin embargo pocas personas conocen su importancia en el seno de Dada. Fue él quien introdujo el dadaísmo en Holanda en 1923 con un éxito sin precedentes.
kurt schwitters, 1932

 
La figura de I. K. Bonset parece salida más de una crónica de literatura fantástica que de la auténtica historia del arte. I. K. Bonset fue el pseudónimo que Theo van Doesburg, fundador de la revista De Stijl y del grupo del mismo nombre, adoptó para las actividades dadá que realizó en paralelo durante los primeros años veinte. Es una figura muy literaria: se acerca al trastorno disociativo del Dr. Jekyll en el célebre relato de R. L. Stevenson, aunque los extremos de personalidad que este narra son patológicos y conducen inevitablemente al crimen, mientras que la pareja que formaron Van Doesburg y Bonset parece suavemente equilibrada, una relación bien avenida en la plácida Holanda.
Digamos para comenzar que, a diferencia de otros heterónimos adoptados por escritores o artistas, en los que se juega sobre la individualidad, sus diferentes estratos y corrimientos psicológicos, la pareja formada por T. V. D. / I. K. B. es más bien una estrategia orientada hacia el mapa geoestético de los grupos vanguardistas contemporáneos. Es una llamada de atención sobre la endogamia de las camarillas, encerradas en proyectos excluyentes cuya existencia negaba la de cualquier otro. Y, especialmente, una voluntad de síntesis o, al menos, de confluencia que permitiera a los esfuerzos de la vanguardia enfocar la figura de un enemigo común antes que las luchas internas entre diferentes facciones. Estamos entre 1920 y 1924, quizás el momento en que se produjeron los movimientos tectónicos más acusados en la vanguardia europea, entre dadá y surrealismo en el Oeste; entre constructivismo y dadá en el Este, mientras Bauhaus comienza a abandonar definitivamente su andadura artesano-expresionista, el futurismo italiano se convierte en partido político, y en las capas profundas de Francia, Italia y Bélgica se desplaza lentamente el retour à l’ordre.
El reflejo especular Van Doesburg / Bonset, más que como disociación psicológica del yo en la línea Je est un autre, de Rimbaud, se produce como desdoblamiento respecto a diferentes posiciones del arte de su tiempo y la posibilidad de hallar una confluencia. La escisión de T. V. Doesburg en el otro I. K. Bonset marca una disociación positiva del individuo, una ampliación del campo de batalla o, en todo caso, una mecanismo de reasignación del sujeto. Van Doesburg simuló ser un artista diferente a través del artista que él ya era. Su operación supone una ampliación o, por así decirlo, una espacialización del sujeto.