ULISES CARRIÓN

Ulises Carrión: Gossip, Scandal and Good Manners, 1981. Ficha con currículum del artista. Colección particular

En 1972 Ulises Carrión fija su residencia en Ámsterdam y ya ese mismo año publica su primer libro de artista. La tirada de Sonnet(s) es de 200 ejemplares y aparece en el recién fundado sello editorial In-Out Productions. El título no es extraño para un escritor que en su país natal, México, es admirado como un autor muy prometedor. Lo que sí es extraño, considerado desde ese punto de vista, es que Sonnet(s) no incluya ningún poema del autor Ulises Carrión, el volumen introduce solamente un soneto escrito por Dante Gabriel Rossetti. Ese autor inglés del siglo XIX se hizo un nombre como poeta con sus sonetos y baladas, antes de abandonar la poesía por la pintura y obtener una gran satisfacción con sus cuadros prerrafaelitas. Con Sonnet(s), Ulises Carrión marca la posición conceptual que será la directriz de toda su obra. Para él ya no resulta interesante inventar su propio relato, lo que desea es encontrar una forma para los relatos, los poemas, las obras dramáticas de otros; una condensada, consecuente y un poco absurda forma. En Sonnet(s) no figura nada más que un solo soneto, pero al mismo tiempo hay una multitud de ellos porque Ulises Carrión lo titula de manera distinta en cada página. De este modo se mofa de manera sutil del valor significativo del soneto. Más tarde, sus propios textos mostrarán cuánto se aparta él mismo de la que llamaba «vieja literatura».
Pues, al mismo tiempo que decide irse a vivir a Ámsterdam, Ulises Carrión imprime a su vida artística un nuevo cambio. A partir de entonces su biotopo serán las artes plásticas. La separación entre literatura y artes plásticas no era por aquel entonces completamente radical. Las artes plásticas no eran de ninguna manera una fortaleza cerrada ni estaban reservadas a los cultivadores de la pintura. En el Stedelijk Museum de Ámsterdam había tenido lugar en 1969 «Op Losse Schroeven: Situaties en Cryptostructuren» [con los tornillos sueltos: situaciones y criptoestructuras], una exposición organizada por Wim Beeren y que resultó ser una sacudida a escala mundial. El colectivo al que fue invitado Carrión en 1972, el In-Out Center, lo integraban artistas que organizaban performances y eventos, hacían cine, música y exhibiciones de diversas formas, entre las cuales también, casualmente, había formas alternativas de poesía fluxus.
Pero la elección de Carrión en favor del arte tuvo el carácter de una cisura. Durante ese tiempo mantuvo correspondencia con Octavio Paz, a quien tanto admiraba, que le insistía en que debía continuar su carrera literaria, según el colombiano Raúl Marroquín, amigo en los inicios de Carrión en In-Out Center, el artista novel sufrió entonces una violenta lucha interior. Marroquín, a su vez, era uno de los nueve miembros del In-Out Center, todos ellos responsables por turno del programa de un mes, el cual se entendía de modo que el artista de turno exponía su obra durante dos semanas, mientras que las dos restantes lo hacía un colega invitado por él. Esto era al menos lo convenido.
La iniciativa para la fundación del In-Out Center provino de Michel Cardena (1934-2015), un artista colombiano que vivía en Ámsterdam desde 1964. Todos los miembros del grupo reaccionaron presurosos con gran entusiasmo cuando Cardena los invitó. Cardena era el mayor de todos en edad y presentaba un currículo de lo más interesante. Por ejemplo, había organizado en 1969 una ruidosa performance en la residencia de la futura reina de los Países Bajos, Beatriz, y el príncipe Claus, el Palacio Drakensteyn (Utretch), donde se encontraba como invitado. Acompañado por la plana mayor de los artistas neerlandeses y por su amigo Wim Beeren, en aquel entonces curador del Stedelijk Museum de Ámsterdam, Cardena escenificó una Sinfonía para seis camareros en la que todos los intérpretes portaban una bandeja con vasos que dejaron caer al sonar el acorde final.