RECORDANDO UNA ENTREVISTA

Joseph Beuys: Hinter dem Knochen wird gezählt - schmerzraum [se cuenta detrás del hueso - espacio de dolor], 1983. Planchas de plomo, hierro y anillas de plata, 295 x 545 x 740 cm. Colección ”la Caixa” Arte Contemporáneo. © Joseph Beuys, vegap, Madrid, 2016
 

Entrevistar hace treinta años a Joseph Beuys en su estudio y casa de Dusseldorf (en la entonces República Federal de Alemania) fue un honor y una revelación. Su amabilidad e inteligencia impresionaron a alguien al que, en su lugar de origen (Barcelona), nunca habían explicado quién era y qué significaba, en el arte contemporáneo de la época, aquel artista «alto, flaco, de penetrantes y un poco alucinados ojos azules, viste a menudo una especie de chaquetón de fustán y en la cabeza el sempiterno sombrero marrón», como relataba el historiador italiano Gillo Dorfles.
Durante la década de los años ochenta del pasado siglo, en los círculos de quienes conformaron en nuestro país una generación que había llegado con ilusiones y deseos de internacionalizar, de un modo u otro, el por entonces plomizo grisáceo sector nacional de las artes visuales, su figura se fue poco a poco acrecentando; el artista nos visitó, y su palabra y obra, no sin cierta afectada adaptación localista, comenzaron a sernos familiares. Vinieron las grandes exposiciones, la integración en colecciones, el análisis de su posición y la interpretación de su trabajo en la universidad y en las publicaciones de todo tipo, para que, al fin, su influencia calara en la obra de un número significativo de artistas jóvenes y no tanto.
Beuys, en 1966, totalmente incógnito para nosotros, ya había visitado la catalana ciudad de Manresa, donde realizó una acción atraído por el pensamiento de San Ignacio de Loyola y sus experiencias místicas. Para Pilar Parcerisas:

Uno de los conceptos detonantes de la acción MANRESA y claves en el pensamiento de Beuys es la necesidad de atravesar una crisis existencial, como vía para superar el materialismo. En este sentido, la disciplina y la militancia de Loyola son citadas como referente en esta autentica reinvención del cristianismo por parte del hombre moderno, que puede alcanzar, de esta manera, una autodeterminación. Todas estas premisas desembocan en uno de los diez conceptos más importantes del proyecto de Beuys, como es la noción de «arte ampliado», no tanto como teoría sino como configuración del pensamiento, la única vía que puede reconciliar al hombre con su vertiente espiritual.

Desde aquel viaje iniciático y presencia inédita en España se tuvieron que esperar veinte años más para que Beuys se convirtiera en un factor de influencia colectiva. El hecho de que la instalación permanente de una de sus más relevantes últimas instalaciones fuera en los espacios de colección de CaixaForum de Barcelona testimonia bien la importancia que Beuys llegó a tener en España.