LA SEMILLA RESIDE EN LOS DIBUJOS1

Pablo Palazuelo: Sin título, 1957. Dibujo a bolígrafo sobre mantel de papel, 19 x 27.5 cm. Fundación Pablo Palazuelo, Madrid

Pablo Palazuelo fue uno de los primeros artistas españoles que después de la Guerra Civil se decidió, con auténtica convicción y sin posibilidad de vuelta atrás, por utilizar solo el lenguaje abstracto, pero su pintura se alejó del lirismo y del informalismo en el que se movieron buena parte de los artistas abstractos europeos en los años cincuenta, muy por el contrario, apoyándose en las experiencias de las vanguardias de Entreguerras, él fijó su atención en las posibilidades que le ofrecía la geometría como fuente de una belleza que se aparta de las normas del clasicismo y que el artista rastreó en los estratos más profundos del pensamiento, para lo cual tuvo que recurrir al estudio de la espiritualidad, la numerología, la alquimia y la psicología profunda.
Abrazar la abstracción en la España de finales de los años cuarenta no era una tarea fácil, en realidad no lo era tampoco en otras partes del mundo occidental aparentemente más modernas. El pintor abstracto norteamericano Ad Reinhardt realizó durante los años 1946 y 1947 para la revista izquierdista p.m., de Nueva York, una serie de collages satíricos en los que explica y critica el arte de aquellos años; 2 en una de estas láminas se ve un personaje que ante un cuadro cubista-abstracto pregunta: «¿Ja, ja, esto qué representa?», a lo que el cuadro abstracto, compuesto con líneas violentas, responde ante el asombro del espectador: «¿Tú qué representas?». 3 Esta viñeta ilustra muy bien los riesgos a los que se exponían entonces aquellos artistas que se sirvieran de la abstracción poscubista como lenguaje, ya que estaban abocados a la incomprensión de un público que se reía descaradamente de ellos, pero en España además la abstracción fue entendida por las autoridades del Régimen como un lenguaje críptico y extranjerizante de origen filocomunista, lo que podía tener nefastas consecuencias para quienes lo practicaran.
Entre 1947 y 1948 Pablo Palazuelo realizó unos primeros dibujos abstractos que logró publicar en revistas de poesía, dando así un salto importante sobre lo que era la tónica habitual en el trabajo de un artista en el Madrid de la inmediata Posguerra. Ciertamente, no suponía un gran riesgo publicar, intercalados entre unos poemas, unos trazos lineales que no hacían referencia explícita a objetos ni modelos de la realidad ya que esas líneas se podían justificar como elementos decorativos u ornamentos tipográficos, como meras licencias visuales con las que se engalanan los textos poéticos, pero otra cosa bien distinta era pintar cuadros cuyas figuras carecieran de referente, y atreverse a exponerlos en público. Por esta razón Palazuelo solicitó una beca al Instituto Francés de Madrid para estudiar en París, ciudad a la que se trasladó en noviembre de 1948.

NOTAS:

1 Este ensayo tiene su origen en la preparación de una serie de exposiciones realizadas en L’Almodí de Valencia, noviembre de 2010; Fundación Francisco Godia de Barcelona, octubre de 2012; Museo Pablo Gargallo de Zaragoza, febrero de 2013. Un texto más amplio, en el que se tratan otros temas, se encuentra en Javier Maderuelo: Palazuelo. El plano expandido, Abada, Madrid, 2010.

2 Véase Thomas B. Hess: «The Art Comics of Ad Reinhardt», Artforum vol. 12, n.º 8 (abril 1974), págs. 46-51.

3 Existe una reedición de todas las láminas de Ad Reinhardt publicadas en p.m., recopiladas y traducidas al español, véase Ad Reinhardt: Una página de chistes, Alias, Ciudad de México, 2014.