LA PINTURA COMO EXISTENCIA: Entrevista a Robert Motherwell, 1962*

Robert Motherwell: The Figure 4 on an Elegy, 1960. Óleo sobre papel, 58.1 x 73 cm. © Robert Motherwell, Dedalus Foundation, Inc. / vaga, ny / vegap, Madrid, 2015.

Sylvester. Antes de empezar a pintar, ¿hasta qué punto tiene una idea clara de cómo va a ser el cuadro?
Motherwell. Normalmente, no tengo una idea nada clara. Es mucho más simple: parto de un impulso, de un deseo intenso e irracional que se apodera de mí, y esto es lo que me activa. Y, hablando desde mi experiencia, cuando uno tiene cierto conocimiento de qué es lo que le impacta a nivel emocional, creo que el punto de partida no es del todo arbitrario. Es decir, en mi opinión, cualquier pintor partirá de forma instintiva de ciertas formas, colores, espacios o tipos de formato que, en general, le resultan más cercanos que otros. Pero es verdad que, al menos en parte, está implícita la idea, no de «voy a pintar algo que conozco», sino de «a través del acto de pintar voy a descubrir exactamente cómo me siento», tanto en general como sobre la cuestión específica que sea.
Sylvester. Lo que significa que el término pintura de acción, entre otros, tiene para usted una gran validez…
Motherwell. Depende del significado que le demos a la palabra acción. Si con ello queremos decir que un cuadro es una actividad, entonces sí. Si en cambio lo comparamos, por ejemplo, con un cowboy que va y dispara su revólver, o si acción es un gesto, entonces no.
Sylvester. O sea, antes de empezar a pintar, usted no tiene ni idea, pongamos por caso, de si las formas del cuadro van a estar muy apretadas o si va a tratarse de una pintura más abierta y espaciosa, por así decirlo…
Motherwell. A mí lo que me pasa es que un lienzo en blanco me parece tan bello que empezar a trabajar en él de inmediato me cohíbe, porque el lienzo ya es increíblemente bello tal como está. Es como si se me exigiera hacer «demasiado» y hacerlo «demasiado rápido». De modo que tengo tendencia, por así decirlo, a «ensuciar» el lienzo de una forma u otra, y luego lo que hago, digamos, es «trabajar marcha atrás» para tratar de devolver el lienzo a un equivalente de su estado de claridad y perfección original, la perfección que tenía cuando empecé…

NOTAS:

* «La pintura como existencia: entrevista a Robert Motherwell», Metro (Londres), n.º 7 (1962): págs. 94-97. En aquella época David Sylvester era crítico de arte para la publicación londinense New Statesman. La entrevista se grabó durante la primavera de 1960 y fue emitida por la bbcel 22 de octubre de 1960. El título original que Sylvester eligió para el programa fue La pintura como autodescubrimiento, pero Motherwell prefirió este otro. En el texto publicado se añadieron pequeñas aclaraciones y algunas notas a pie de página.