JAVIER MARÍN: LA ENTEREZA DE LOS CUERPOS DESPEDAZADOS

Javier Marín nació en México, en Uruapan (Michoacán), en el año 1962, y es uno de los artistas con mayor proyección, no solo en el ámbito hispanoamericano sino mundial, como lo demuestran las innumerables exposiciones que ha realizado en México, Estados Unidos, Canadá, y distintos países de Centroamérica, Sudamérica, Asia y Europa. Aunque ha frecuentado diversas facetas artísticas como el diseño de vestuario, el dibujo o la cerámica, la preeminencia de su obra se centra de modo particular en la escultura, disciplina donde ha alcanzado una maestría y una voz personal indiscutibles, algo que podemos constatar si visitamos centros de primer nivel, como el Museo de Arte Moderno (Ciudad de México); el Museum of Fine Arts (Boston); la Blake-Purnell Collection o el malba - Fundación Constantini (Buenos Aires), entre otras instituciones. En 2008 obtuvo el Premio de la Tercera Bienal Internacional de Arte de Pekín. En el 2010 se inauguró Retablo, el retablo central y presbiterio de la Catedral Basílica de Zacatecas (Patrimonio de la Humanidad, por la unesco), obra monumental que concluyó tras ganar el concurso para su realización en el 2008. Recientemente ha exhibido su obra escultórica en Shanghái (World Expo, 2010) y en Bruselas (Musées royaux des Beaux-Arts de Belgique). De 1980 a 1983 estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM (Academia de San Carlos), en Ciudad de México, donde actualmente reside y trabaja.
Este sucinto párrafo dedicado a destacar algunos detalles, tanto biográficos como curriculares, no tiene otro objeto que contextualizar a un autor prolífico y admirado mundialmente que, sin embargo, no goza de la misma difusión en España, aunque haya expuesto en varias ocasiones.