ARTE Y EDICIÓN – 112. O RIBEIRO

Instagram Автостудия Глянец Cubierta de O RIBEIRO, de Alberto Carneiro. Oporto, edición de autor, 1978. S/p, 20.3 x 22.8 cm.
Tirada de 10 + 2pa, numerados y firmados. Ejemplar 2/10. Colección particular

ALBERTO CARNEIRO, O RIBEIRO (1978): investigación de los gestos de la escultura

O Ribeiro [El arroyo] es una de las obras más conocidas del artista portugués Alberto Carneiro (Coronado, Portugal, 1937) y, junto con A Floresta [El bosque], una de las presencias más asiduas en sus exposiciones. Perteneciente al conjunto de obras que el escultor realizó a lo largo de la década de 1970, con fotografías en blanco y negro y dibujos, O Ribeiro ocupa un lugar muy particular, no solo en el marco de las ediciones de artista publicadas por él, sino también en el ámbito de su actividad plástica, rebasados ya los cincuenta años de edad. Esta pieza posee una peculiaridad que hace que sea especialmente interesante: por sus características físicas se inscribe en la categoría de libro-objeto que puede ser manejado y hojeado, pero al mismo tiempo puede mostrarse en un contexto expositivo disponiéndolo a lo largo de una pared. Gracias a la eficacia con que Carneiro ha explorado el doble dispositivo de presentación de O Ribeiro, esta particularidad ambivalente escapa al espectador que nunca ha tenido la oportunidad de sostener un ejemplar de esta obra en sus manos. Sin embargo, esta característica tan singular, unida a su multiplicidad, es uno de los aspectos más esenciales de la obra, dado que se trata de una edición de diez ejemplares, a los que hay que añadir dos pruebas de artista.
O Ribeiro revela una serie de preocupaciones centrales en toda la producción de Carneiro: desde su interés por la naturaleza y el paisaje, que actúan a modo de núcleo generador de un profundo cuestionamiento de los conceptos y procesos escultóricos, especialmente patente durante la década de 1970, hasta las ideas comunicadas mediante una práctica artística entendida como una apertura del campo perceptivo de la realidad. El abandono de la exploración formal de las capacidades expresivas de los materiales —según puede apreciarse en el conjunto de esculturas mostradas en su primera exposición individual, celebrada en 1967 en la Faculdade de Belas-Artes, de Oporto, mientras estudiaba el último curso de Escultura— constituye el indicio más manifiesto de esta indagación, cada vez más orientada hacia investigaciones de carácter fenomenológico (a través de las lecturas de Bachelard y de Merleau-Ponty, entre otros) y hacia el encuentro con las «cosas de la tierra»,1 en un proceso que refleja sus propios recuerdos (imaginantes y hápticos) del entorno rural en el que creció y vivió hasta el inicio de la edad adulta. En Londres, donde entre 1968 y 1970 realizó un posgrado en Escultura, en la Saint Martin’s School of Art, de la mano de los profesores Anthony Caro y Phillip King, estas investigaciones experimentan un desarrollo fundamental. En la capital londinense, Carneiro se sumerge en un ambiente artístico en el que destaca un renovado interés por el paisaje (en decadencia desde finales del siglo xix), presente, por ejemplo, en las primeras obras de artistas tales como Richard Long, y aquello que la historia del arte definiría como land art. Dando continuidad al proceso de profundización en las ideas fenomenológicas que inició en Oporto, Carneiro diversifica sus estudios hacia el pensamiento oriental y las teorías psicoanalíticas, de las que toma prestados conceptos operativos fundamentales para sus obras futuras (como en O Ribeiro), incluyendo la idea de un vacío generador de sentido, presente en las estructuras mandálicas hinduistas y budistas, así como el concepto de un esquema corporal construido como una imagen de la interacción perceptual y sensitiva del individuo con el mundo que lo rodea.

NOTAS:
1 Alberto Carneiro: «O outro por ele mesmo» (1979), en Das notas para um diário e outros textos, Antologia, Assírio & Alvim, Lisboa, 2007.